LOS OJOS DE NUESTROS HIJOS
Cuando pensabas que no te veÃa,
te vi pegar mi primer dibujo al refrigerador,
e inmediatamente quise pintar otro.
Cuando pensabas que no te veÃa,
te vi arreglar y disponer de todo en nuestra casa
para que fuese agradable vivir,
pendiente de los detalles,
y entendà que las pequeñas cosas
son las cosas especiales de la vida.
Cuando pensabas que no te veÃa,
te escuché pedirle a Dios
y supe que existÃa un Dios al que le podrÃa yo hablar
y en quien confiar.
Cuando pensabas que no te veÃa,
te vi preocuparte por tus amigos sanos y enfermos
y aprendà que todos debemos de ayudarnos
y cuidarnos unos a otros.
Cuando pensabas que no te veÃa,
te vi dar tu tiempo y dinero
para ayudar a personas que no tienen nada
y aprendà que aquellos que tienen algo
deben compartirlo con quienes no tienen.
Cuando pensabas que no te veÃa,
te sentà darme un beso por la noche
y me sentà amado y seguro.
Cuando pensabas que no te veÃa,
vi como cumplÃas con tus responsabilidades
aún cuando no te sentÃas bien,
y aprendà que debo de ser responsable cuando crezca.
Cuando pensabas que no te veÃa, te vi y quise decir:
¡Gracias por todas las cosas que vi,
cuando pensabas que no te veÃa!
desconozco autor



















